Labor Omnia Vincit
Así de bonito, así de simple, así de claro: El trabajo todo lo vence. Y -bendita sea la misericordia del santo miembro- puta que es cierto. Al punto de llegar a ser palpable, casi-casi verbo hecho carne. Así que me releo en la tarde de hoy, 19 de Mayo de 2006, y no me desagrado. Aún cuando sea solo una hojeada.El trabajo todo lo vence, y he vuelto a tener uno. El horario no es el mejor, y la paga tampoco. Pero su virtud es otra: me re-dignifica. Me demuestra que las verdades no son absolutas, que las categorizaciones son exactas, que las definiciones son una farsa... y que al final, la construcción desde el significante vacío es, siempre, llenada y vuelta a llenar. No hay mal que dure cien años...
El trabajo todo lo vence, hasta aquello que parecía imposible de conciliar. El trabajo todo lo vence, al punto de visibilizarme como sujeto en vigencia para el decurso, a la vez que al grado de permitirme visibilizar sin excusas de mala conciencia. Claro, mis motivos y palabras siguen donde estaban, con la misma certeza y convicción... pero -las verdades hay que admitirlas-, no pude evitar sonrozarme.
El trabajo todo lo vence, y con escándalo. Aproveché esta tarde de caminar por el centro, y leer que la política chilena hace agua, ahora de manera explícita, con un centro cultural subterráneo que considera mercancia toda cultura, a menos que sea precolombina, con la cual te emplastan los ojos para sacarte nacionalismo hasta por los poros... Cómo sea, llegué finalmente al tomado Instituto Nacional, la Jaula Mater a la que pertenece el "slogan" que da título a esta actualización (pero que, claro, puede ser encontrada en el "escudo" de dicha institución), y de la cual egresé en 2001. La contingencia llama, la sangre tira, el vouyerismo hierve. Y fue grato darse cuenta la forma en que los niños que estaban en séptimo u octavo cuando egrsé, montaron una toma que ha consitado la atención de los medios de prensa, y la incomodidad de las esferas gubernamentales.

El trabajo todo lo vence, y cuando está bien hecho, es aún más funcional. Conversé con un par de chicos, y tenían las cosas bastante claras: se necesita de todos los actores para orquestar todo esto. Acordaron con los auxiliares del colegio la entrada durante la noche del jueves. Ya a las 2 AM del Viernes tenían al intendente en vela, en una reunión de tres horas, a ver si algo los convencía de deponer la toma. Imposible. Y los alumnos comenzaron a llegar por la mañana, y a dialogar con respecto a las decisiones a tomar. El CoDeCu (Consejo de Delegados de Curso), de forma unánima, aprueba la toma, y comienzan a plegarse adherentes. Se adhieren también los profesores, quienes, como fue visible en los medios de prensa, respaldaron lo expuesto por Guillermo "Willy" Pérez (que todos los dioses en los que él no cree, le bendigan). Rectoría y, por tanto, Inspectoría, también les respalda. El propio Alcalde de Santiago les asegura que no serán deshalojados con la fuerza pública ni mucho menos. Y los chicos siguen ahí, en una toma pacífica, y que convoca medios gracias a la tradición de la institución. Cuando les pregunté por qué la toma, su respuesta fue clara y precisa, como el mismo ímpetu de los niños: En las calles se les infiltra gente, hay mucho secundario no muy brillante que realmente es felíz tirando piedras, carabineros está saliendo cada día con más fuerza, y caen demasiados detenidos como para que la noticia de fondo se respete. Es, en definitiva, una medida de seguridad. Y cuando les pregunté que esperaban de la toma, su respuesta fue aún más clara: Que Bachelet, en su cuenta pública anual del 21 de Mayo, haga referencia directa y clara al tema, y que de una buena vez se arriesgue a dar su opinión. Y con eso, los chicos se bajan felices de la toma, con el sentimiento de que el trabajo ha dado frutos. Probablemente esos chicos, que quizás vi al pasar en mis últimos años de secundario, ahora pasan esta fría noche en el suelo de la sala de atención de apoderados. Probablemente pasan hambre, y evidentemente, pasan frío. Pero están ahí, haciendo lo que sienten que es su trabajo
El trabajo todo lo vence. Es cierto, todo lo vence. El "slogan" aún comporta sentido. También es mi turno de hacer mi trabajo. Me retiro a preparar clases. Sólo quiero decir algo más: ¡Ánimo chicos! A nosotros no nos escucharon; confiemos en que a ustedes sí. ¡El trabajo todo lo vence!



1 Me siguen el juego:
No tienes idea de todo lo que ha pasado alla dentro...
El punto rojo en el extremo inferior de la foto, soy yo.
Ese dia preferi la parka roja, y hacia un frio espantoso.
Hoy, ya no pude entrar ni a firmar la planilla.
Me pregunto todavía, si de tanto hablar de sociedad civil, de engaños de la prensa, algunos de mis alumnos escucharon algo...
Entre nueve cursos, yo creo que algo deberia funcionar....o no?
Saludos, para Paula tambien
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