26.7.05

Punto de fuga

Me fugo un rato del segundo apéndice de tesis. Modernidad y/o Posmodernidad. Baumann como piedra angular.
Pero en un momento de la tarde (como a eso de las cinco), se me llenaron los oídos de ruido.
Ruido lorquiano.

Hago ruido aquí. Pasar el ruido de los oídos a los ojos.

De Llanto por Ignacio Sanchez Mejías (1935, un año antes de su asesinato), el primer poema.


La cogida y la muerte, de Federico García Lorca


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A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.

El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones del bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.
En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro, solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde,
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en punto de la tarde.

Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!


Nota: La pintura se llama Eran las cinco de la tarde, y pertenece a Fermín Aguayo

21.7.05

Dispersión

No se aprisiona una nube en una jaula
No se aprisiona una nube en una
jaula

Dadá
es la
percha del sistema nervioso.

Dadá es moral. Es esencialmente un
estado de la mente.
Dadá insulta. Dadá impresiona. Dadá está tatuado
Dadá coloca antes la acción y por encima de todo: LA DUDA
Dadá duda de
todo
Todo es dadá.
Desconfíe de dadá

De tanto dadá uno duda. Dadádadádadádadádadádadádadádadá.
Me pregunto si Tzara se agarrotaba, se contracturaba o enmudecía de tanto dadá, de tanta duda, de tanto no sé. Yo no sé si Tzara... Yo no sé.
si
Yo
sé... Tzará
no
Yo.

Parapléjico converjo al intento palimpséstico de intetar lectoacabar posmodernamente el fragmento correspondiente al proyecto convenido que da vida a veces al fuego al texto y a los sueños Mas no siempre es posible parir en serio series serenas siempre y cuando el estímulo sobreestimule lo estimulado o aquel sujeto paciente carente de escencia sentido y razón Punto ¿Se puede? Quién sabe no soy yo el que lo sabe o quizas sé más de lo que sé que sé y entonces de tanto saber no sé nada de nada

Y callo y cayó y ca

Ojos en cada una de las manos y cada uno de los poros a ver si veo lo que hay que ver A ver si hay algo que ver O algo que enceguecer

O al menos algo que decir

Y miro todo con tanta atención como puedo y de tanto mirar no se ve nada Los árboles -no sefiróticos los otros- no dejan ver el bosque la fuente romana ni el claror del bosque ni las islas afortunadas De tanto mirar en todas direcciones acabo sin ver más que rescoldos mal tatuados en cortezas inocentes No es no querer ver sino que al revés querer verlo todo Rosa al revés y rosa y rosa Y la totalidad que se me diluye entre los ojos de los dedos y los dedos dentro de los ojos

Nunca es no querer ver sino que querer verlo todo Y de tanto quererlo ver todo nada veo

Los árboles -no sefiróticos los otros- no dejan ver el bosque la fuente romana ni el claror del bosque -donde se revela el ser en su ausencia no?- ni las islas afortunadas -donde dios juega al parchís o al ludo si lo prefieren no?

si

yo

se

no

yo

6.7.05

Ella es...

Y ahora está aún más bella...

... y por ella soy.

Te amo Pollita

[Lamentablemente el copyright de esta fotografía no me pertenece... ella sí. Dentro de unas cuantas obturaciones, la tendré a ella (además) en mis propias fotografías.]